Cuando hablamos de café, la mayoría de los granos que encontramos en el mundo pertenecen a dos especies principales: Arábica (Coffea Arabica) y Robusta (Coffea Canephora). Aunque ambos provienen de la misma familia, sus características son distintas.

1. Origen y cultivo

  • Arábica: crece en zonas altas (más de 1.000 m s. n. m.), necesita más cuidados y es sensible a plagas.

  • Robusta: más resistente, crece en zonas bajas y se cultiva con mayor facilidad.

2. Sabor

  • Arábica: taza suave, balanceada y aromática, con notas que pueden recordar a frutas, flores o chocolate.

  • Robusta: sabor más intenso y amargo, con notas terrosas o a frutos secos.

3. Cafeína

  • Arábica: contiene aprox. 1-1,5% de cafeína.

  • Robusta: casi el doble, entre 2-2,7%.

4. Precio y uso

 

  • Arábica: más valorada por su complejidad, es la base del café de especialidad.

  • Robusta: más económica, se utiliza en cafés instantáneos y en algunos blends para aportar cuerpo y crema.

Lo importante: la calidad

Tanto la Arábica como la Robusta pueden ofrecer una buena taza si los granos son de calidad y están bien tostados.
Lo que suele generar mal sabor o incluso malestar no es la especie, sino el café de baja calidad: defectos en el grano, almacenamiento inadecuado o tueste demasiado oscuro.

 

En Alma Del Norte trabajamos con Arábicas de especialidad porque buscamos perfiles aromáticos complejos y balanceados, ideales para preparar en casa.