(guía base para baristas)

El espresso es la base de casi todas las bebidas en una cafetería: cappuccino, flat white, latte o cortado.
Por eso, una extracción consistente es clave para mantener la calidad del café durante todo el día.

A continuación compartimos una receta base de espresso, que funciona bien con la mayoría de los cafés de especialidad y puede servir como punto de partida para calibrar tu molino.


Qué necesitás

Para preparar un buen espresso necesitás algunas herramientas básicas:

  • máquina de espresso

  • portafiltro (holder) limpio

  • tamper

  • balanza

  • agua filtrada (120–150 ppm)

  • cucharita para mezclar el espresso


Receta base de espresso

Esta receta es un punto de partida confiable para muchas cafeterías.

Dosis de café: 18–18.5 g
Temperatura de la máquina: 93.5 °C
Tiempo de extracción: 26–27 segundos
Rendimiento en taza: ~38 g de bebida

Preparar el portafiltro

Sacá el portafiltro del grupo y secalo bien con una servilleta.
La humedad puede afectar la extracción.

Moler el café

Mole el café directamente en la canasta del portafiltro.

Distribuir el café

Nivelá el café molido para que la superficie quede pareja.

Tampear

Compactá el café con presión firme y uniforme.

Purgar el grupo

Antes de colocar el portafiltro, dejá correr agua unos segundos para limpiar y estabilizar la temperatura.

Iniciar la extracción

Colocá el portafiltro, poné la taza sobre la balanza y empezá la extracción.
Buscamos aproximadamente 38 g en 26–27 segundos.

Mezclar el espresso

Una vez servido, mezclá suavemente el espresso con una cucharita para integrar la crema.

Un detalle importante

Esta receta es solo una base.

Dependiendo del café, el tostado y el molino, puede ser necesario ajustar:

  • molienda

  • dosis

  • tiempo de extracción

 

El objetivo siempre es el mismo: una taza balanceada, dulce y consistente.